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martes, julio 07, 2009

Del Chupón al canasto:

Sin duda una de las plantas nativas características del Sur del Chile es el Chupón (Greigia sphacelata). Esta especie silvestre se distribuye en forma natural a lo largo de la franja litoral y la cordillera de la costa, desde la Zona Central hasta Chiloe. Sin embargo, el chupón - como casi todas las especies nativas - fue ampliamente conocida y usada desde tiempos inmemoriales por los pueblos indígenas, desde la época en que los primeros cazadores-recolectores exploraron los espesos bosques australes y el litoral, en busca de alimentos y materias primas. Seguramente estas sociedades “primitivas” ya se habían fijado en las propiedades alimenticias del Chupón; y encontraron la forma de aprovechar sus resistentes y fibrosas hojas. Es muy probable que la fibra del chupón, junto a otras fibras vegetales se haya usado en la confección de los primeros cordeles y canastos tejidos de la región.






Hoy los mapuches de la costa (o lafquenches) son los continuadores de esta antiquísima tradición, ya que conocen y usan la planta del chupón para confeccionar sus característicos canastos. Los Lafquenches llaman a la planta del chupón niyu, y a sus flores niyu rayen, pero los frutos también reciben el nombre de niyu. Lo mismo sucede en castellano, los frutos de la planta también se llaman Chupones. Los frutos del Chupón son más conocidos que la planta misma, ya que son unas bayas comestibles, que contienen una pulpa dulce y muy jugosa, y unas diminutas semillas. Para comer la pulpa del chupón es necesario morder el extremo del Chupón para abrirlo y luego presionar con los dientes la baya mientras se tira hacia afuera, (es algo similar a la técnica del comer alcachofas) y se chupa la pulpa. El comer chupones no es solo algo sabroso, si no que también es algo muy entretenido.




El chupón como fruto silvestre, es cada vez menos conocido por los santiaguinos modernos. Antes, se estilaba traer del Sur los cogollos cargados de chupones; para deleitar con su sabor, a los nostálgicos sureños radicados en la capital. Algunas personas - seguramente por curiosidad- han podido probar los chupones. Pero sin embargo, no podrían reconocer la planta aun que la tuvieran frente a sus narices. El chupón a los ojos del citadino podría parecer un fruto muy “exótico”; ya que esta acostumbrado a consumir siempre los mismos productos (en su mayoría envasados o muy elaborados) y por lo tanto no esta familiarizado con los productos silvestres. Pero sin embargo, en rigor el chupón no es “exótico”, sino que todo lo contrario es un fruto silvestre nativo. Es decir, tan chileno como los maquis, los peumos o las murtas. Pero el común de la gente, suele pensar que las moras, las frambuesas y la rosa mosqueta son plantas silvestres chilenas; siendo estas en realidad plantas exóticas, que fueron introducidas desde otras latitudes, y que ahora, son más conocidas que las propias especies nativas de nuestro país.

Sin embargo el Chupón fue ampliamente conocido por los pueblos indígenas; ya que recolectaban. Sus dulces bayas - conocidas como chupones -, son todavía una de las golosinas predilectas de los niños mapuches. Ellos recogen los chupones, cuando las bayas están maduras y se desprenden fácilmente; ya que cuando aún están verdes, son difíciles de arrancar de la planta. El sabor de los chupones es muy rico, ácidulce y refrescante. Antiguamente, los mapuches usaban estos chupones fermentados para elaborar una rica chicha . Cuentan, que esta bebida era muy fuerte y algo parecida al sabor de la chicha de pera. También los mapuches cuentan, que antes los “antiguos” Hacían una harina tostada en base al chupón, la cual acostumbraban comer en forma de ulpo, de la misma forma como hoy todavía se consume la harina tostada de trigo.
Pero el chupón además de ser un rico alimento; es también una buena materia prima para la cestería; ya que los pueblos originarios utilizaban sus resistentes fibras para hacer cordeles y diversos tejidos Esta tradición artesanal todavía se mantiene vital tanto en la región de la araucanía, como en Valdivia y Chiloe.

Todavía hasta el día de hoy, las mujeres mapuche lafquenches de la localidad del lago Budi - en la costa de la novena región -, siguen utilizando esta planta para confeccionar sus hermosos canastos. Muchos de estos tejidos siguen antiguos diseños mapuches, reproduciendo una tradición cultural que se hereda de generación a generación.
Estos canastos llamados chaywes por los mapuches, se confeccionan para cumplir distintas funciones utilitarias, como por ejemplo: se hacen chaywes resistentes para la cosecha de las papas, así como chaywes de tejido muy apretado y con tapa para guardar harina tostada, o chaywes con un tejido abierto formando una maya flexible y resistente para salir a recoger mariscos.
Hoy en día, la mayor parte de los canastos hechos de fibra de chupón se destinan a la venta; y son principalmente comercializados por las propias artesanas en los meses de verano, cuando aumenta el flujo de turistas en la localidad del Budi. En muchos casos, la venta de canastos es una forma de solventar en parte, la debilitada economía doméstica de muchas familias mapuche-lafquenches. Esta precaria situación económica se podría explicar en gran medida, al hecho de que las comunidades lafquenches han tenido que vivir “reducidas” durante varias generaciones, es decir han sido confinadas a un territorio delimitado ( la reducción), y este territorio como es lógico, con el paso de los años se ha vuelto cada vez más estrecho, ya que la población ha crecido, pero las tierras siguen siendo las mismas; y aún más, estas tierras se han ido subdividiendo cada vez en parcelas más pequeñas, dedicadas principalmente a la agricultura de rulo y la crianza de animales de corral, complementando con la pesca y la recolección de mariscos y algas del mar. Así el chupón pasa a ser también un recurso complementario de la economía de subsistencia de los mapuches-lafquenches, quienes utilizan este recurso natural y lo transforman, mediante un largo y paciente proceso de trabajo que implica la selección del recurso, su recolección, y los procesos de desfibración y el tejido propiamente tal, que demandan además de la habilidad y la minuciosidad de las manos que crean estos preciosos canastos, que se venden en los almacenes de Puerto Saavedra y en muchas ferias artesanales a lo largo del país.
Las tejedoras de fibra de chupón en el Budi, han adaptado muchos de sus diseños tradicionales lafquenches a los requerimientos y gustos del comprador urbano y el turista. Es así, como cada vez se hacen menos chaywes Lafquenches y se hacen mas canastos para colgar maceteros y otros diseños que son “más vendibles”.
El problema es que este tipo de arte tradicional ha sido subvalorado, y no ha sido apreciado en su real dimensión. Por lo tanto las artesanas, se ha visto cada vez mas inclinadas hacia la “necesidad” de adaptar sus diseños tradicionales; y transformarlos en piezas destinadas al “gusto” o las “conveniencias” del comprador, que demanda piezas de un costo “mas bajo”. Es así como la venta de estos canastos están dirigidos a un publico masivo, mas que selectivo. Es decir, se privilegia la estrategia de tejer una mayor cantidad de canastos, más chicos, más baratos y al gusto del intermediario o de un público que no aprecia el valor del contexto cultural en el que se produce esta artesanía. En lugar de producir menos canastos de mejor calidad, conservando estilos mapuches-lafquenches, y obteniendo mejores precios de venta, con más valor agregado, y ojalá evitando intermediarios en la comercialización. De esta forma se podrían ahorrar tanto recursos naturales como también hacer mas optimo el tiempo de trabajo. Este tipo de artesanías se merecen compradores que sepan apreciar, tanto el valor étnico cultural que esta detrás de las hábiles manos de la artesana, como el valor del recurso natural silvestre y nativo con el cual se confeccionan estos canastos. Este es el dilema, encontrar la justa medida en la compraventa de estos productos, y que el precio recompense tanto el trabajo implicado en el arte tradicional indígena y al mismo tiempo se considere el valor de un recurso natural cada vez más escaso y valioso.

Quizás la única forma de valorar de una forma mas justa o equilibrada la artesanía que producen las comunidades indígenas, sería informando al los potenciales compradores y consumidores de arte tradicional indígena, de los valores implicados en estos productos.
Un publico menos informado de lo que esta comprando en cierta forma subvalora el producto, ya que no conoce el contexto cultural de su fabricación. En cambio un público mas informado sobre el producto, puede valorarlo más y seguramente estaría dispuesto a pagar más. Posiblemente un público selectivo que pueda valorar y pagar más por obras de mayor calidad y por supuesto de mayor valor étnico, cultural y natural agregado.
Lamentablemente, la mayoría de estos canastos son comprados a un bajo precio por comerciantes e intermediarios, quienes aprovechan el apuro y la necesidad de vender que tienen las tejedoras, - sobre todo en los meses de invierno- para comprar a un buen precio, y después obtener una buena utilidad en la reventa.. Sin duda el precio que se les paga a las propias artesanas por sus canastos, no recompensan en medida alguna la gran cantidad de tiempo y esfuerzo que se dedica al tejido, sin embargo estas mujeres siguen haciendo sus cestos a pesar de que no sea un buen negocio.
Lo interesante es que si usted algún día llega a tener en sus manos un canasto de fibra de chupón, de junquillo, de ñocha o voqui, entre sus manos, piense que seguramente ese canasto procede de las manos de alguna artesana mapuche, y que en sus tejidos están también amarrados los conocimientos profundos de un pueblo que ha sabido manejar con respeto los recursos naturales de esta tierra.
Texto y Fotos: Guillermo Molina Holmes, 1999. (CC).

viernes, enero 11, 2008

Matias Catrileo




DECLARACIÓN PÚBLICA

La Directiva del Colegio de Antropólogos de Chile, frente a la muerte del joven mapuche Matías Catrileo Quezada provocada por carabineros al interior del fundo Santa Margarita, en la comuna de Vilcún, Novena Región y frente a los allanamientos y abusos policiales en comunidades, hace un llamado a las autoridades a atender las demandas del pueblo mapuche y a detener la actual estrategia de criminalización de un conflicto que, por su complejidad e historia, no es reductible a una política de seguridad pública y control penal.

La militarización del territorio mapuche y la criminalización de sus habitantes están conduciendo a un clima de guerra que en nada favorece la convivencia con el pueblo chileno. Por el contrario, se ha creado una situación de excepción que peligrosamente se asemeja a una guerra interna y que –desde la perspectiva de la autoridad- justifica la suspensión de los derechos básicos de las personas pertenecientes a la sociedad mapuche y de quienes colaboren con ellas.

En el contexto de esta guerra interna se constata la obstinada e irresponsable indiferencia de las autoridades ante el uso desproporcionado de la fuerza y de violencia ejercida contra el pueblo mapuche. Igual indiferencia se expresa ante sus demandas sociales, culturales y políticas, prolongando así los más de quinientos años de exclusión y opresión.

Preocupa el silencio comunicacional al interior del país, el que se ha traducido en un cerco informativo acerca de esta nueva invasión y en el desconocimiento por parte del país de las demandas de los pueblos originarios, y, en forma particular, de la situación de los presos políticos mapuches. Más aún, hay intereses económicos y cálculos políticos que procuran exacerbar la imagen de los mapuche como delincuentes, terroristas o violentistas, intereses de los que parte de la prensa nacional se hace eco. La Directiva del Colegio de Antropólogos de Chile denuncia la difusión de estas imágenes sesgadas como un atentando contra la tolerancia y la construcción de una sociedad respetuosa de la multiculturalidad.

El Colegio advierte con preocupación como el estado chileno transgrede las normas internacionales, ratificadas por sus gobiernos, que protegen los derechos humanos, civiles y culturales. Es tiempo que las autoridades asuman una posición pro-activa para el resguardo no sólo de los intereses económicos de unos pocos sino la de todos y todas quienes habitan en los territorios de las poblaciones originarias de Chile.

El Colegio de Antropólogos de Chile exige que el estado garantice el pleno respecto de los derechos humanos de los y las mapuche y ponga fin a la política de criminalización de las demandas sociales del pueblo mapuche. Como Colegio Profesional, la Directiva hace un llamado a la construcción de una sociedad que reconozca los plenos derechos de los diversos pueblos que la conforman, tarea a la cual deben concurrir todos los estamentos de nuestra sociedad.





A ochenta y ocho días de la huelga de hambre de Patricia Troncoso Robles, en la cárcel de Ángol.

sábado, diciembre 22, 2007

Escucha Winca…La estay cagando!!!






Escucha Winca…La estay cagando!!!
( A Patricia Troncoso, La Chepa )


Patricia Troncoso ingresó este jueves 20 de diciembre, al hospital, por una descompensación grave tras permanecer 72 días en huelga de hambre, junto a otros prisioneros políticos mapuches para llamar la atención del gobierno y la ciudadanía chilena, ante el atropello a los derechos humanos del pueblo mapuche. De poco han servido las intervenciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ni la mediación de la iglesia católica para tratar de que el gobierno de Chile libere a los comuneros mapuches encarcelados y condenados de manera irregular.

Es una vergüenza la actitud arrogante, autoritaria y represiva de nuestro gobierno en materia de derechos humanos, cuando se trata de firmar acuerdos internacionales se pone una cara bonita y se firman tratados, pero cuando se trata de cumplir, muestra sus garras patronales, colonialistas y latifundistas para reprimir a los pueblos indígenas. No es un tema menor la actitud soberbia, autoritaria y represiva con la que se ha manejado el llamado "tema mapuche", negando toda posibilidad de entablar un dialogo franco para reconocer el conflicto, y además de hacer oídos sordos, y buscar todas las artimañas comunicacionales para desinformar y estigmatizar la causa de loa autonomía mapuche. Incluso no se vacila en recurrir sin asco a las artimañas represivas mas sucias de la tradición de la derecha latifundista –colonialista-pinochetista, con sus matones a sueldo y policias para hacer del sur de chile, un nuevo western militarizado, y de paso criminalizar a las organizaciones mapuches, no alineadas con la política intransigente implementada por CONADI en su afán asimilacionista de intentar desarticular el movimiento mapuche independiente, negándolo, intentando dividir las comunidades para asimilar al mapuche al Estado Chileno Colonial-Nacional-Unitario, y perseguir con todas sus fuerzas represivas a las organizaciones independientes y autónomas como la Coordinadora Arauco Malleco, la coordinadora Lafquenche, o el Consejo Williche, etc. Los voceros del gobierno y la prensa los tratan como si fueran "terroristas-separatistas" de la ETA, por el solo hecho de no agachar el moño ante las pretensiones neo-reduccionistas del Estado Chileno violando todos los acuerdos y tratados internacionales suscritos por el propio gobierno en materia de derechos humanos.








Me duele el alma saber de la huelga de hambre que sostienen los presos políticos mapuches. Algunas veces me dan ganas de ir al penal de Angol a visitar a la "Chepa", que esta prisionera por "asociación ilícita" conforme a la "Ley de Seguridad Interior del Estado" y la "ley Antiterrorista" promulgada durante la dictadura militar.





Patricia Troncoso, La Chepa

A la "Chepa" la conocí por su nombre real Patricia Troncoso. Fue por el año 1986, ella tendría más o menos mi misma edad, cuando llegó a trabajar a nuestra casa. Bueno, en realidad era algo más que nuestra casa, era una pensión de estudiantes universitarios. Mi madre desde que retornamos a Chile el año 85 no conseguía trabajo, y vio como solución a nuestra crisis económica, el arrendar piezas y dar pensión a estudiantes, a fin de cuentas la casa era antigua y bastante grande.

En esos años la casa de Cumming 76, se llenó de jóvenes provincianos que venían a estudiar a Santiago. La Paty se encargaba del aseo de la pensión y ayudaba a mi madre a cocinar, era una joven muy alegre, esforzada y trabajadora, ella venía de la aguerrida población La Pincoya, y siempre me contaba de la vida en su pobla, pues yo estaba muy interesado en el tema. La llamada "cultura poblacional" tratada "como popular urbana" era todo un tema para la intelectualidad de izquierda de esos años, pues se veía en sus creativas formas de organización comunitaria y solidaria, - como las ollas comunes, los comités de allegados y de cesantes - la expresión de una cultura popular de resistencia a la opresión de la dictadura, eran todo un ejemplo de organización y lucha en las condiciones mas duras.

La Paty dejo de trabajar y parece que se dedicó a estudiar, algunas veces nos encontramos de casualidad en algunas manifestaciones callejeras, nos sacamos la foto mutuamente, y ella cachaba que yo estaba metido en el movimiento estudiantil secundario, lo cual nos dio cierta confianza y complicidad para compartir largas conversaciones. La Paty venía de vez en cuando a visitarnos a la pensión, y compartimos en varias fiestas que se hacían en la casa-pensión de Cumming. Eran carretes muy buenos!!!. Recuerdo que en ese entonces ví el genial video: "Caminito al Cielo" realizado por Sergio Navarro y Alejandro Elton, producido por la ONG Educación y Cultura (ECO). El video se desarrolla justamente en la población la Pincoya y trata sobre la vida de la juventud popular "marginal". El video es genial, toda una joyita del video popular de los ochentas, hecho con una metodología participativa etnográfica documental, inspirada en la docuficción y el cinema verite de Jean Rouch . Bueno, en ese video sale la Paty encarnando un rol en cierta forma autobiográfico.

Después años mas tarde, me la encontré en la calle como siempre y me decía que quería ingresar a una congregación religiosa, ella era muy cristiana y de hecho en la pobla simpatizaba con la IC, por lo tanto no me extrañaba tanto su decisión. Pero luego de varios años mas la veo en las portadas de los diarios sindicalizada como la comandante "Chepa", donde la trataban de terrorista infiltrada en el movimiento mapuche. Mentiría si no se me movió el piso, ¿ será ella ? me pregunté, ya la había reconocido en la foto, y después al leer su nombre queda todo confirmado, lo unico que no me cazaba mucho era lo de su identidad mapuche, ¿ uno se puede convertir en mapuche?, ¿ es solo una cuestión de sangre o apellido?, ¿ puede uno convertirse en mapuche por auto-denominación ?, ¿ puede uno convertirse en mapuche sin hablar mapudugun ?, bueno como antropólogos sabemos que la cultura no se define solo por el lenguaje o la etnicidad, es algo aun mas complejo, hay procesos de etnogénesis inclusive. Tampoco se en detalle antecedentes de la familia de la Paty, tampoco se mucho de su historia, solo lo que me toco compartir en la década de los ochentas. La cuestión es que para muchos mapuches la chepa es una lamien (hermana) mas, y más aún tomó la opción de luchar por la causa de la liberación mapuche ante la opresión que ejerce sobre ellos nuestro Estado Nacional Chileno.

Es increíble como los chilenos nos hacemos weones ante el doloroso tema mapuche, inclusive muchos de los que nos consideramos de izquierda nos quedamos indiferentes ante el tema, adoptando subconscientemente una posición colonialista al respecto, pues nos incomoda o derechamente nos molesta la reivindicación de una autonomía de la nación mapuche, y sobre todo nos alarma el tema que los mapuches plantean con su lucha de restitución de los territorios mapuches usurpados por el Estado Chileno. Allí nos sale todo nuestro criollismo español y nuestro colonialismo, a poco no?.
Escucha Winka...!!!


A propósito, en el cumpleaños de mi hermana, nuestro amigo Rolando sacó a colación el impacto que le provocó leer el libro, "Escucha, Winca!!" en el cual los autores, todos son profesionales mapuches ( historiadores, sociólogos, profesores) y se ocupan de reconstruir y narrar su propia historia, a partir de su propia identidad (etnocentro mapúche!), elaborando su propia interpretación a partir de una búsqueda de una episteme propia, no occidental todo un desafió, y creo que en cierta forma lo logran, y se nota!!, se nota al leer el libro, no solo por que nos interpelan derechamente - sin ofender - como chilenos, como wincas, sino por que nos enrostran nuestra responsabilidad histórica , no tanto la típica del pasado (la guerra de exterminio y reducción) para después lavarnos las manos y desentendernos del tema, como algo que quedó enterrado en el pasado remoto, sino que nos arrostran nuestra actitud y responsabilidad con el presente, al prolongar nuestra pasividad cómplice del proceso de subyugación colonial en contra de los mapuche ( así derechamente). Es verdad, se nota muy distinto leer un texto escrito desde un etnocentrismo (mapuche) y no el etnocentrismo nuestro, al que estamos habituados a escuchar desde los libros y las clases de historia en el colegio, el discurso tradicional desde donde siempre hemos narrado la historia mapuche, siempre desde afuera con nuestra distancia analítica ("objetiva" y "científica"), inclusive nuestros acercamientos etnográficos ( mas postmodernos y empatitos) con su pretensión de describir -desde adentro- la cultura mapuche, se quedan cortos, muestran la hilacha de nuestra distancia y tibieza cultural con el tema. El unico relato en primera persona de los mapuche lo tienen que escribir ellos mismos sin intermediación cultural, es lo logico aun que algunos no les guste la idea. Es un interesante libro, se los recomiendo a ojos cerrados, lo encontraran en la editorial LOM. "Escucha winka!!" de Pablo Marimán, Sergio Caniuqueo, José Millalén, y Rodrigo Levil. Es un libro muy serio y muy interesante!!!.

El tema mapuche me cala hondo, siempre me ha interesado, y con mas fuerza desde mi primer acercamiento intimo, en los trabajos voluntarios del Comité Pro-Feses, CONFECH , Temuco 87, cuando me toco estar en el mítico campamento de Curileo !!! y los trabajos Voluntarios Patricio Manzano, Arauco 88 donde me tocó estar en Lautaro Antiquina, siempre compartiendo la hospitalidad y el cariño de los peñis (hermanos) que en ese entonces hacíamos causa común para luchar contra la dictadura militar, y construir en conjunto una democracia popular avanzada, en donde los mapuches tuvieran su espacio de autonomía, ellos ya lo venían diciendo desde entonces.

Ahora como antropólogo, prefiero tomar distancia del tema, pero que quede claro una distancia no indiferente, una distancia crítica, una distancia aliada, amiga, solidaria, abierta a la posibilidad de un encuentro intercultural, por que creo en la posibilidad de un respeto mutuo y una convivencia fraterna entre culturas diversas. En mi caso, yo ya asumí mi cuna cultural -occidental de segunda mano-híbrido-mestizo- hijo del colonialismo y la migración- por lo tanto, trato de ser consecuente y no intervenir en esta lucha que es de ellos. La identidad y la cultura son temas delicados y muy sensibles, muy necesarios también, al parecer nosotros los chilenos tenemos nuestras brújulas algo desorientadas con esto de la modernización acelerada, pero el paradigma moderno como que no nos acomoda del todo, o no?, por algo andamos escarbando también en nuestra identidad, en nuestra historia, en nuestras raíces, buscando algo de autenticidad y eso es algo muy interesante.

Una pregunta: ¿Creen ustedes que existe ahora un verdadero dialogo cultural o intercultural, entre la sociedad chilena y la sociedad mapuche? porque para que el dialogo y el intercambio intercultural sea posible, tiene que haber una interactividad, una capacidad de escuchar y aceptar al otro como un legitimo otro en la convivencia (como dice H. Maturana), pero al parecer los chilenos no queremos escuchar, o no queremos entender, ni siquiera tenemos la predisposición y la apertura necesaria para comprender lo que la sociedad mapuche nos quiere proponer, para convivir el futuro que nos queda por delante.

Bueno, para terminar este largo post, un saludo fraterno a todos los hermanos mapuche!!!, a los presos políticos mapuches en Huelga de hambre!!! y en especial a la Chepa!!!, y a todos los peñis, las ñañas y lamien que mantienen viva la cultura mapuche.
Link a última carta de Patricia Troncoso a Michel Bachelet (El Ciudadano):




Declaracion de Patricia Troncoso desde interior de Carcel de Angol!!!

FAVOR DIFUNDIR INFORME LLEGADO EN ESTE MINUTO A UNA HERMANA MAPUCHE

INFORME MEDICO

Bajo estricta custodia de gendarmería, carabineros y policía de investigaciones se encuentra en el Hospital de Angol desde hace 4 días, la presa política mapuche Patricia Roxana Troncoso Robles de 38 años de edad, quien se encuentra en huelga de hambre, desde el día 10 de octubre.
Patricia Troncoso Robles accede voluntariamente a la evaluación médica realizada por quien suscribe este informe el día 7 de enero del 2008, siendo las 12:45 PM en el día nº 88 de su huelga de hambre.

En la evaluación realizada podemos informar que en relación a la huelga de hambre mantenida y a pesar de que en varias ocasiones ha sido sacada de la cárcel de Angol y trasladada al hospital del mismo lugar donde se le ha suministrado suero glucosado, ella se ha negado a> ingerir A.D.N. que es una fórmula proteica de alto valor biológico necesaria dada su actual condición. La paciente presenta el siguiente cuadro clínico:

Pérdida de peso de más de 23 kilos, asociado a astenia severa, calambres, bruxismo, insomnio, hipotensión ortostatica, alteraciones menstruales, bradipsiquia y alopecia difusa.

Actualmente ella ha perdido un 26.2 % de su peso corporal original. Al examen fisico:
Signos vitales: Frecuencia cardiaca: 53 latidos por minuto. Presión arterial: 102/64 mmHg.Contextura corporal: muy enflaquecida. Piel: seca, turgencia disminuida. Mucosas: pálidas. Cabeza y cuello: moderado dolor cervical, con limitación funcional, aumentado a derecha. Orofaringe: congestiva. Respiratorio: disminución del murmullo vesicular. Cardiovascular: ruidos cardiacos apagados e irregulares. Abdomen: intensa molestia en todo e marco colónico e hipocondrio derecho. Sistema nervioso central: desorientación temporo-espacial, lenguaje enlentecido. Diagnósticos: Huelga de hambre de 88 días de evolución. Desnutrición proteico- calórica grave Anemia nutricional Síndrome confusional. Oligomenorrea Colelitiasis Pronostico: Grave El estado de desnutrición de la paciente, donde existe marcada pérdida de peso con disminución del panículo adiposo,exponiéndose a un catabolimo proteico inminente por lo que consideramos a Patricia Troncoso Robles en riesgo vital y su necesaria permanencia en un centro de salud para supervisión medica diaria. Tania Muñoz Espina Médico General RUT: 12.783.369-9
ANGOL, ENERO 7 DEL 2008